Acerca de

BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LA FUNDACIÓN
DEL ILUSTRE COLEGIO DE ABOGADOS DE SANTA CRUZ

Fuente: Ribera Ateaga, Leonor 1958. El cabildo abierto en el Derecho Municipal – Comite Pro -Santa Cruz, santa cruz:Imp.”Nuevo Mundo” Apendice: Pag. 1-7″

Desde su fundación, el colegio de abogados de Santa Cruz acompaño, paso a paso, cada uno de los acontecimientos políticos, sociales, culturales y económicos de la comunidad; participó activamente en cada uno de los hechos históricos regionales, en los que intervino en la defensa solidaria de su interés; y, de su asesoramiento jurídico legal.

Esta institución se constituyó como un centro de estudios de los problemas comunitarios y sus adecuaciones jurídicas de acuerdo a las aspiraciones regionales y derechos constitucionales. En ella han participado distinguidos estudiosos de la jurisprudencia nacional, que han contribuido en el desarrollo y progreso de Santa Cruz de la Sierra y de Bolivia.

El Colegio de Abogados, a la cabeza de nobles juristas, se destacó por su labor orientadora en relación a los derechos jurídicos de la colectividad; también, a través de comisiones de estudios en la reforma de nuestra legislación y como una instancia de consulta de las organizaciones locales, elaborando documentos pertinentes para la correcta interpretación de la Ley en la protección de los Derechos Humanos y demandas cruceñas. La defensa de los intereses económicos, legítimos, de nuestra región; al encumbrar como bandera y causa la defensa los derechos jurídicos del 11% de las regalías petroleras, y también sus derechos jurisdiccionales.

Las motivaciones históricas para la creación de un Colegio de Abogados, surgió a la luz de objetivos bien definidos: “mejorar la profesión”, “establecer la cooperación de los abogados entre sí”, “dignificar la Abogacía”, “establecer un control y garantías de acuerdo a las necesidades, tendientes a alcanzar la moralidad profesional y en la administración de justicia” (1916).

Los objetivos de la institución, han estado acordes a las necesidades y las exigencias de cada tiempo. En un principio, los fines estaban en relación con una sociedad pequeña y homogénea compuesta por un reducido núcleo de abogados, que ejercían en el medio. De ahí, la poca participación hacia una organización de esta naturaleza. Aunque de cambios lentos hasta hace tres décadas, a medida que el tiempo transcurrió, adquirió mayor complejidad por el incremento demográfico, los cambios sociales, el dinamismo productivo de Santa Cruz; planteándose para la “asociación de abogados”, primera forma con la que nace a la vida institucional, otro tipo de conflictos sociales y de delitos. Los nuevos tiempo condujeron a aquella “asociación de abogados” a plantearse una reorganización, pero en principio con pocos frutos.

Historia

Después de 1916, los juristas se reunían, fruto de la camaradería entre colegas, y en las sesiones solemnes convocadas para la posesión de su directorio. No existía, hasta 1982, un día calendario dedicado al profesional Abogado, como hoy, que es el 13 de octubre el Día del Abogado.
Antes se festejaba el 27 de septiembre asignado como el Día del Juez, en conmemoración del onomástico del Dr. Pantaleón Dalence. Debido a que existía fraternidad entre los funcionarios del Foro y los miembros del Colegio de Abogados.

El primer reglamento del Colegio de Abogados de Santa Cruz, data del 19 de marzo de 1916, aunque fue efímera la existencia de este primer Colegio de Abogados como “asociación de Abogados”, fijó las pautas fundamentales para su fundación y organización.

La segunda época está determinada por la vivencia del Colegio de Abogados junto a la formación del “círculo de abogados”, que re-organizados, funcionaron con carácter continuado.

En enero de 1916, el Ministro de Justicia e industria, Dr. Ismael Vásquez, dirigió circular a las Cortes Superiores de Distrito y rectorados de las universidades públicas, recomendando la creación de un Colegio de Abogados en todas las capitales de los departamentos.

Esta actitud, partió después que el Dr. Vásquez pronuncio un discurso en la instalación del año judicial en La Paz, al considerar el aspecto de la moralidad en la administración de justicia. En esa ocasión, sostenía: “La escasez y aún falta de institutos, hacen necesario desarrollar y establecer valores morales a la profesión, que deben ser los que alienten a los buenos magistrados, rodeándoles de proba fama y fiscalizándolos en proceder y doctrina”.

Proponía que los Colegios de Abogados adquiriesen Personería Jurídica reconocida por Ley, para dotarle del carácter institucional. Entre las atribuciones, tendrían:

1. El elemento hacendatario, no limitado a simples subvenciones eventuales con que el Estado asegurara su existencia de aquellos.

2. Locales propios, que el Gobierno proporcionaría.

3. Sostendría publicaciones de carácter jurídico, premios a libros y otros presentados en concursos.

4. Facultades disciplinarias sobre Abogados y practicantes juristas.

5. Designación de ternas para la provisión de algunos funcionarios del ramo, elección de sus gerentes y representantes.

6. Derechos de dictar acuerdos y soluciones de carácter obligatorio para el ejercicio de la profesión de Abogado.

Tendrían además las siguientes obligaciones:
1. Celebrar juntas periódicas.

2. Permitir a los miembros, formar parte de los tribunales examinadores.

3. Dar conferencias en cárceles, escuelas, constituir comisiones de inspección e información.

4. No formarían parte del Colegio los funcionarios públicos.

Esta iniciativa del Ministro de Justicia no se hizo esperar.
En el mes de febrero se organizaron los Colegios de Abogados de La Paz, Potosí, Cochabamba, Oruro y Beni. En Santa Cruz, fue el Fiscal del Distrito quien convocó a una reunión preparatoria a los Abogados, la misma se realizó el 13 de febrero de 1916, por la tarde, en el gran Salón Municipal. En ella se organizó, por primera vez el Ilustre Colegio de Abogados de Santa Cruz de la Sierra.
El jurista Horacio Ríos fue el primer Presidente; el Secretario General, el Dr. Julio Salmón y; el Tesorero, el Dr. Agustín Saavedra, formándose una comisión para el estudio y elaboración de un proyecto de Estatuto y Reglamento provisional.

El martes 21 de marzo de 1916, se publicó el Reglamento del Colegio de Abogados de Santa Cruz, elaborado por una comisión de destacados profesionales, con una disposición transitoria que decía, en su Art. 1ro que: “mientras se dicta la ley General sobre creación de Colegios de Abogados en la República, todos los Abogados de la localidad, podrán pertenecer al Colegio”. Constaba de tres capítulos:

I. De los fines de la Institución.
II. De las obligaciones de los socios.
III. De la comisión directiva, integrada por un presidente, un vicepresidente, dos secretarios y un tesorero, nombrados todos por mayoría de votos, el 31 de diciembre de cada año.

Según Leonor Ribera Arteaga, este documento fue elevado con el proyecto de Ley relativa a la creación de dicha institución en la República. La comunicación estaba dirigida al Ministro de Justicia.

El año 1916 marcó un hito en la historia de la colegiación del Foro cruceño. Empero, como sostenía el diario El País de esa época: “la necesidad de crear la institución colegiada no encontró ambiente propicio en el país para su desarrollo, a juzgar por las circunstancias de no dar señales de vida en casi todos los Centros de Bolivia, habiéndose producido lo propio en esta capital a poco de su fundación”. En el año 1917, se funda el “circulo de Abogados”. Sus miembros tuvieron una destacada actuación en la magistratura, la política, la docencia e influyeron decisivamente en la vida social y cultural de la región y del País. La acción del grupo estuvo basada en desarrollar un trabajo académico, a través de conferencias en el ámbito de la Ciencia del Derecho, de la Administración, de la Justicia y temas de importancia social. Sin embargo, este Circulo también tuvo corta existencia.

En la década del 30, después de la Guerra del Chaco, un joven Presidente de Bolivia, el Tte. Coronel Germán Busch, fue el protagonista de la iniciativa de alentar y promover la organización de asociaciones y agremiaciones sindicales, a través de nuevas disposiciones surgidas de la revisión de los viejos esquemas; y planteó una nueva visión jurídica, dictándose, entre otras, el Estatuto Orgánico para el Ejercicio de la Abogacía, mediante el Decreto del 01 de enero de 1938, elevado a rango de Ley el 08 de diciembre de 1941.

En el Articulo V de dicho Estatuto Orgánico, estableció la organización de los Colegios de Abogados en las ciudades de Sucre, La Paz, Cochabamba, Potosí, Oruro, Santa Cruz, Tarija y Beni. El tenor del mismo sostenía: “Los Colegios de Abogados tendrán un carácter académico para la difusión y un mejor conocimiento de las doctrinas jurídicas y ciencias que le son relativas, con un sentido disciplinario para el correcto ejercicio de la profesión. Las decisiones que se adopten y las sanciones que imponga su reglamento interno, sólo tendrán fuerza moral. Pueden hacer sugerencias a las autoridades de la República”.

La meta era contribuir a elevar la conciencia jurídica del pueblo, mantener el prestigio de la Abogacía, controlando los miembros del Foro para que se desenvuelvan dentro de las normas del decoro y de la dignidad.

Sin embargo el trabajo de re-organización es lento, debido a las crisis coyunturales derivadas por la situación de conflicto bélico en el orden internacional, como consecuencia de la 2da. Guerra mundial y de las preocupaciones sociopolíticas del país, convulsionado por conflictos sociales constantes.

Pasaron algunos años para que los Abogados del medio decidiesen reunirse para reforzar y consolidar el proceso de agremiación profesional. Ésta iniciativa fue llevada
adelante por 38 jóvenes abogados, que organizaron la institución nuevamente bajo la denominación de “circulo de Abogados”, el 16 de septiembre de 1944, con los propósitos de solidaridad profesional, camaradería y superación. El Circulo de Abogados funcionó con carácter continuado hasta la década del 60.

Los objetivos del Circulo de Abogados estaban contenidos en su Estatuto Orgánico, que lo identificaba como una “organización de profesionales forenses graduados después de la Guerra del Chaco, siendo sus principales finalidades la solidaridad y la cooperación entre sus componentes; la elevación del concepto de la profesión jurídica; la creación de servicios a favor de la colectividad”.

Se llegó a editar la Revista Jurídica, cuyo primer número se publicó en septiembre de 1949, gracias al empeño del Dr. Leonor Ribera Arteaga, uno de los más activos presidentes de la Institución. Uno de los hechos destacados del Colegio de Abogados fue el pronunciamiento del 6 de febrero de 1950, en acto de justo reconocimiento a los méritos y virtudes ciudadanas del Dr. Julio Salmón, uno de sus fundadores y Secretario General del primer directorio en 1916, adhiriéndose, de esta manera, a la proclamación como “maestro de la Juventud” de parte de los centros estudiantiles del país.

En Junio de 1954 fue emitido el primer número del Boletín del Colegio de Abogados con trabajo de los Dres. Adolfo Vilar, Osear Frerking, Manuel Duran, Hugo Sandoval y
Daniel Gamarra. Mediante convocatoria de 12 de junio de 1956, la Junta Ejecutiva presidida por el Dr. Lucas Saucedo Sevilla, invitó a los profesionales del foro a un concurso jurídico. En este concurso fueron merecedores del Primer Premio en tema libre, el Dr. Sixto Montero Hoyos, por su trabajo “Tautológica Procesal Civil” y el Dr. José Ortiz Bello por su trabajo “El Aborto”. Hasta noviembre de 1956, se habían inscrito en el Colegio de Abogados, un total de 103. Como consecuencia de la represión al movimiento cruceño por parte del gobierno del Dr. Hernán Siles Suazo y la ocupación de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra por el ejército, milicianos mineros y campesinos; después de los sucesos del 26 de junio de 1959, fueron exilados del país los dirigentes cívicos, entre ellos el Dr. Melchor Pinto Parada y el Dr. Lucas Saucedo Sevilla, Presidente del Colegio de Abogados.

Durante el corto periodo del Dr. Leonor Ribera Arteaga, le tocó desempeñar las siguientes acciones: El Colegio de Abogados de Santa Cruz, se vio forzado a no participar con sus propios representantes en el Primer Congreso de Abogados debido a la situación crucial que estaba pasando la región, con la intervención político, militar, pero designó como delegados de este Colegio al Congreso Nacional del gremio a los Drs. Germán Vargas Martínez y Raúl Romero Linares. Dicho evento realizó el 27 de julio de 1959 en la ciudad de La Paz.
Durante 1957, gracias a las gestiones que llevaron adelante entre el Comité Cívico Pro Santa Cruz, el Colegio de Abogados de Santa Cruz y la Universidad Autónoma Gabriel Rene Moreno, se hizo posible recuperar el 11% de las regalías petroleras, en beneficio del Departamento a través del D.S. del 12 de diciembre de ese año. La participación de la región de estas regalías fue la base de arranque del desarrollo cruceño.

En vista de la Campaña injuriosa desatada por la prensa oficialista contra el movimiento Cívico Cruceño, la Junta Ejecutiva del Colegio de Abogados en pleno/ se entrevistó con el canciller Manuel Barrau el 08 de diciembre de 1957 en nuestra ciudad. La actitud del directorio fue valiente y decisiva frente a una delicada situación política, exigiéndose los siguientes puntos:

1. Aconsejar el alejamiento del Dr. Luís Sandoval Morón por el estado de beligerancia conflictiva que se estaba generando.

2. Cambio de destino del comandante de la Brigada Departamental de Carabineros, Mr. Walter Bacarreza, por la falta de credibilidad en él.

3. Cese de la campaña desatada por Radio Illimani contra el pueblo cruceño.

4. Promulgación de la nueva Ley de las Regalías del Petróleo, cuyo texto debe estar ajustado a la proposición del Supremo Gobierno, unánimemente aceptada por el pueblo cruceño que aprobó el informe de la ultima comisión.

Uno de los mejores colaboradores de esta gestión fue el Dr. Ciro Sánchez Alarcón. Durante inicios de los años 60, el Colegio de Abogados se mantenía con los aportes propios del Presidente y del Directorio, pues no existían subvenciones públicas ni de otra naturaleza para su funcionamiento. La situación en que se trabajaba era de sacrificio y voluntariado.

En ocasión de la realización del 3er. Congreso de Facultades de Derecho en Santa Cruz, el Dr. Sandoval dirigió el 23 de septiembre de 1963, un mensaje al Presidente y miembros de dicho evento, en el que planteaba cuatro puntos:

I. Modos de superar la profesionalización defectuosa: “nuestras facultades no fabrican hombres de ciencia porque casi es nula la tarea de investigación y sin estas no es imperecedero ningún instituto de la ciudad”.

II. El Colegio de Abogados de creciente influencia en la vida nacional, la adopción de reformas debe responder a la finalidad que la Facultad de Derecho, por la concienzuda formación cultural y científica, instituya el moderno patrimonio jurídico nacional y orienten la vida política y social de nuestro pueblo.

III. Mantenimiento del examen ante los vocales de la Corte Superior de Justicia del Distrito.

IV. Erradicar los factores de desprestigio de la Abogacía.

El directorio presidido por el Dr. Mario Sandoval Saavedra, se caracterizó por una fase de actividades que tendieron a establecer el respeto hacia un orden jurídico, atropellado en un época difícil de nuestra historia; donde la violación u omisión de la Ley era manifiesto/ a consecuencia de los desmanes instaurados con la represión del movimiento cívico cruceño.

En aquella etapa histórica, por primera vez, se hizo un planteamiento muy interesante sobre el recurso de “Habeas Corpus”, del que fue autor el Dr. Leonor Ribera Arteaga. Con fecha 10 enero de 1970, el Colegio de Abogados manifestó su oposición a la Pena de Muerte, a través de sendos radiogramas dirigidos al Presidente de la República y Ministro de Gobierno. De esta manera, concretó su oposición frente a la pretendida reposición de la Pena de Muerte, sostenida por el antiguo Código Penal Boliviano, justificando que la extrema sanción no tiene eficacia en la lucha contra el delito y que las modernas teorías penales buscan la rehabilitación del delincuente y no su destrucción. Este Directorio resolvió encarar la lucha contra los “tinterillos” que efectuaban diversos trámites y hacían contratos, generalmente en contraposición a las leyes con graves perjuicios para la ciudadanía. Como medida inmediata pidió a la Corte Superior que instruya a los notarios, jueces parroquiales se concreten a la protocolización y atribuciones de Ley sin excederse en perjuicio de clientes y profesionales. Exigió también que se guarde a los profesionales del Foro las debidas consideraciones. El rápido desarrollo de Santa Cruz exigió un cambio de actitud hacia un comportamiento cada vez más formal de la institución colegiada. Aquí comienza una nueva etapa para el Ilustre Colegio de Abogados, el cual fue adaptándose a las necesidades de cambios sociales cada vez más complejos. Esta situación se fue haciendo sentir a partir de la gestión de Dr. Luís Saucedo Justiniano, reelecto dos veces, fue quien moldeó la Institución en relaciones formales y organizadas.

Por primera vez fueron incorporados abogados que provenían de las provincias cruceñas, especialmente de los valles. Durante esta gestión se puso a prueba la capacidad de liderazgo y trabajo de su directorio y especialmente de su Presidente, que le tocó enfrentar a un gobierno de facto, una época en la que existía restricción a las libertades sindicales.

Durante el gobierno del Gral. Banzer, se dictó un Decreto Supremo, por el cual se declaraba en receso todas las actividades sindicales y de instituciones gremiales en general, prohibiéndose toda clase de reuniones. El directorio, sin embargo, desafiando estas medidas siguió reuniéndose en forma regular, no obstante las advertencias emanadas de la Prefectura del Departamento, que les recordaba que no estaban permitidas estas clases de reuniones. La respuesta fue en sentido de que ellas tenían carácter fundamentalmente académico.

El Ateneo, el departamento académico del Colegio de Abogados, auspiciaba mesas redondas y otras actividades para el estudio de las leyes, entre ellas un importante estudio crítico del Código de Familia que sería puesto en vigencia plena en agosto de 1973. El Colegio de Abogados de Santa Cruz, fue el primero en analizar el proyecto de ley de sustancias controladas en el año 1974.

El Ateneo jurídico, invitó al Dr. Guillermo Cabanellas, en cuatro oportunidades para tratar sobre la legislación laboral y al Dr. Manuel Casanova, funcionario del departamento jurídico del Instituto de Integración para América Latina INTAL, que aporto con su conferencia reflexiones importantes para Bolivia y su relación con los Estados de la región, acercándonos como profesionales al Derecho de Integración.

Se promovió la promulgación del la Ley que habilitada el Código de Ética para el Ejercicio de la Abogacía, el 09 de septiembre de 1974, Decreto Ley 11788. El presidente Dr. Luís Saucedo Justiniano, se movilizó a los distritos del país convocando a los Colegios de Abogados para la organización necesaria de un ente nacional que integrase a todos los colectivos del país. Sus esfuerzos lograron fructíferos resultados con la creación del Colegio Nacional de Abogados – CONALAB.

Una vez conformada la entidad nacional, por presiones del gobierno de fuerza instalado en ese momento, los encuentros de su directorio fueron suspendidas por 4 veces. Este congreso recién tuvo lugar durante la gestión del Dr. Waldemar Roca Aguilera, cuando las libertades constitucionales habían sido restituidas en un régimen democrático.

Debido a que el Dr. Luís Saucedo Justiniano fue elegido diputado nacional, en junio de 1979, asumió la presidencia el Dr. Roger Robles Toledo, primer Vice-presidente, cuyas funciones duraron un corto lapso, como consecuencia del golpe militar del Gral. Luís García Meza, gobierno en el cual estaban restringidas las libertades ciudadanas y el libre ejercicio de la vida institucional. El principal departamento del Colegio de Abogados de Santa Cruz: el Ateneo Jurídico, entró durante este periodo, en receso, un duro golpe para la institución al ser instrumento académico a través del cual el Colegio de Abogados a la sociedad. Al inaugurarse la democracia, tras la caída de la dictadura de Luís García Meza, el Colegio de Abogados de Santa Cruz, celebró un pronunciamiento público a nivel nacional, dirigido a la institucionalidad, en el que se reafirmó la necesidad de respeto y vigencia del orden constitucional y el respeto a las instituciones democráticas. Este pronunciamiento tuvo una profunda resonancia en todo el país por haber sido el primero que se gestó en forma oficial en momentos de represión y un frágil ingreso a la vida democrática.

La década del 80 se tradujo en momentos cruciales para Santa Cruz, se inicia un nuevo movimiento por la defensa de la descentralización administrativa, promovido por le Comité Cívico Pro Santa Cruz, al que se unió el Colegio de Abogados para prestar asesoramiento legal en la elaboración del documento. Además frente a la negación del gobierno central de reconocer las regalías legales y legitimas para los crúcenos; ante la consulta de la Federación de Profesionales sobre la forma de pago del 11% de las regalías petroleras de la producción de hidrocarburos del departamento, el directorio del Colegio de Abogados creó una Comisión para que haga dicho estudio, que a la letra decía: “Consideramos que las regalías departamentales del 11% deben ser liquidadas, pagadas o mejor dicho entregadas, por ser propiedad de los departamentos productores, necesariamente en dólares americanos. El pretender liquidar y pagar las regalías del 11%, referidas en pesos bolivianos, y al cambio oficial del dólar, es procedimiento ilegal y violatorio de Leyes expresas como además de ser, desfavorable a los intereses de los departamentos productores. Es ilegal por que no existe disposición alguna que lo determine en forma expresa y violatoria de las leyes expresas que hace mención este informe”.

El Colegio de Abogados coopero y asesoro a las diferentes instituciones públicas regionales, convirtiéndose en un verdadero expositor en la solución de los problemas legales en la comunidad. Durante la lucha por las regalías petroleras, las regalías madereras/ en éste último caso fue asesorado por la ex CORDECRUZ, que gracias a la gestión de ésta institución, recuperó 3.000.000 $us. como pago de dichas regalías.

En Abril de 1986, bajo la dirección del Dr. Jorge Von Borries, se publicó la revista jurídica “LEX”, la que marco un importante paso de divulgación científica del Colegio de Abogados. El 13 de octubre de 1988, en conmemoración del Día del Abogado, se colocó la piedra fundamental para la construcción del edificio del Colegio de Abogados. iniciándose así las obras de la sede social.

Los Abogados cruceños promovieron campañas de moralización de la función pública y judicial; y al control del comportamiento del abogado en el ejercicio profesional en procura de mejor imagen y mayor respetabilidad del Abogado. Intervino en diferentes eventos, mesas redondas, simposios y pronunciamiento sobre hechos y situaciones que se presentaron en determinado momento; tal es el caso del Crimen de Huanchaca, con manifestaciones de repudio al hecho y, por otro lado, la participación del Colegio de Abogados en la “Jornada Santa Cruz 2.000″. Esta gestión se preocupó por la defensa de la abogacía, procurando y obteniendo que los cargos relacionados con las funciones jurídicas sean ocupados por abogados y no por designaciones de favor o padrinazgo político, como los cargos de oficiales de registro civil y de notarios. Asimismo, se formularon apoyos y defensas de colegas abogados frente a amenazas y amedrentamientos. Se Instó al Colegio Nacional y a la Federación Departamental de
Profesionales a asumir posiciones en la “Institucionalización de Cargos Públicos”, frente a los avatares políticos y el despido de profesionales abogados.

A principios del presente siglo, el directorio presidido por el Dr. Edwin Rojas Tordoya, aprobó el proyecto presentado por la Abogada Alejandra Barbery, de gestar en la institución un departamento académico que promoviera actividades de formación e investigación en el área de las Ciencias Jurídicas. También se creo un departamento de Relaciones Públicas encargado de difundir y convocar a los colegiados respecto a las distintas actividades del Colegio de Abogados, creándose por primera vez, para el mismo efecto, una página Web de la institución, la que estuvo vigente hasta el año 2003.

Fuente: Ribera Ateaga, Leonor 1958. El cabildo abierto en el Derecho Municipal – Comite Pro -Santa Cruz, santa cruz:Imp.”Nuevo Mundo” Apendice: Pag. 1-7″